miércoles 8 de julio de 2009

Harry Potter

Después de las Guerras, ha llegado la Magia.
Ya hace un tiempo que os hablé de El mago de la guerra y ahora le ha llegado el turno a Manual de la Oscuridad. A parte de sus excelencias literarias, esta obra de Enrique de Hériz, repasa con maestría los grandes momentos de la historia de la magia y el ilusionismo.
A mi, la verdad, la magia actual me trae sin cuidado. A mi me gusta el ilusionismo del XIX, con sus Armarios de Proteo, sus levitaciones y sus autómatas jugadores de ajedrez.
Y si no, que me den a Harry Potter.




El pasado lunes 6, pasó por Barcelona el Tour de Harry Potter y el misterio del príncipe, anticipándose a su estreno.
Y para allá que nos fuimos.
El Tour consistía en un gran autobús donde pudimos ver algunos de los ropajes y complementos de la película y ( ejem!) participar en un concurso de conjuros que, si lo ganamos, nos proporciona un tour ( este de verdad ) por el set de rodaje de la próxima película.
Como se que me estaréis llamando freak, aclararos que no había ni un sólo niño...todos los allí reunidos conocimos las cintas de casette...



Aquí la "Saeta de Fuego" y el Sombrero seleccionador.



Aquí, el atuendo Potteresco por excelencia.



Los cachivaches de Dumbledore.



La entrada al autobús (No, no era el autobús noctámbulo. Lástima).


Para saberlo todo sobre la película, aquí está la web oficial.
Mi Santo ya está avisado: si me llaman de Hogwarts con una beca, lo dejo todo.

jueves 2 de julio de 2009

Las mujeres trabajadoras tambien puden ser...asesinas.



Cuando te rompes una pierna, sólo ves escayolados.
Cuando alguien espera un hijo, sólo ve embarazadas.
Cuando lees Ellas solas de Virginia Nicholson, alcanzas un nivel de conciencia sobre la condición femenina y lo que nos ha costado llegar hasta aquí que te hace detectar información en las lecturas más veraniegas y peregrinas.
Esto nos contaba Agatha Christie sobre las soltera trabajadoras ya bien entrada la década de los 40.




"Había ascendido hasta el último piso de un edificio desnudo y llamado a la puerta número 584 de los Gillespie Buildings, cuya existencia obedecía a un deseo de proporcionar lo que llamaban "pisitos"a mujeres trabajadoras.

Allí, en un espacio pequeño, cúbico, vivía la señorita Cecilia Williams, en una habitación que era alcoba, gabinete, comedor y cocina mediante el juicioso uso de un fogoncito de gas. Una especie de cuchitril anexo contenía una bañera mínima y los servicios de rigor.

A pesar de lo reducido del lugar, la señorita Williams había logrado imprimirle el sello de su personalidad.

Las paredes estaban pintadas al temple, de un color gris pálido ascético, y de ellas colgaban varias reproducciones. (...)

El trozo cuadrado de la alfombra estaba raído, los muebles maltratados y de mala calidad."



A. Christie, Cinco cerditos.Cap. 9 ( 1942)








"¡Que Midge,la libre, la alegre, la franca Midge, tuviera que adoptar semejante ectitud! ¡Tener que someterse, como era evidente que se sometía, a las insolencias, a las groserías que le estaban diciendo! ¡era intolerable! Luego, al expresarle él sus preocupaciones, le había largado a boca de jarro la desgradable verdad: que una tenía que conservar el empleo, que no era fácil encontrar colocación y que conservar un puesto representaba algo más que cumplir con una determinada obligación.

Hasta entonces, Edward había aceptado vagamente el hecho de que muchas jóvenes tenían " empleo" hoy en día. Si algún pensamiento había dedicado al asunto, había sido para suponer que, en general, tenían empleos porque les gustaban los emplos, que halagaban su sentido de independencia y les proporcionaban algo suyo rn qué interesarse en la vida"




A. Christie. Sangre en la piscina. Cap. 24 ( 1946)

jueves 25 de junio de 2009

Para todos los gustos.

Los libros saben que en casa se les tratará bien, así que se ponen en mi camino en cuanto surge la oportunidad.
Esta vez, en la cubeta de los avandonados del Centro Cívico al que voy a hacer Yoga, estaba -mirándome con ojitos tiernos - una edición de Peter Pan ¡de 1925!. La gente lo tira todo...
Así que le di un botón, me ofrecí a coserle la sombra y las cubiertas ( el pobre venía un tanto desencajado...Nunca Jamás está lejos ). Y aquí está, junto a otros Peter Pan, Alicia o El Mago de Oz. Sé bienvenido a mi morada, que diría el Conde...






Y hablando de El Conde, mirad que me regaló un amigo que tenemos en común...Una maravillosa ( pulp y kistch, si señor ) adaptación de Drácula al cómic, cargadito de...¡¡Pop - ups!!!.
Edita SM
¡ Con qué poco se hace feliz a un alma cándida!