Para que parezca que las vacaciones no se han acabado, me dedico a recorrer la ciudad en plan turista. Camino, me asombro y... visito exposiciones.
"El segle del Jazz" al CCCB es un placer al que hay que acudir disfrazado de beatnik y con calzado cómodo. Calzado que se puede rematar con la entretenida visita a "Tutankhamon:descubre la tumba y sus tesoros".
Si, acabé cayendo. Y ni tumba ni tesoros, sólo reduccionismo cultural y espectáculo. Con todo y con eso, lo pasé bomba. Que ya es más de lo que podrán decir muchos de los niños que iban arrastrando las audio-guías con sus padres detrás.
Es una tontería, de acuerdo, pero si tenemos en cuenta que la mayoría de cosas que conformaban el ajuar también eran de estuco y madera pintadas...pues se vuelve una más tolerante.
Lo suyo es ir sabiendo algo ya de los ritos funerarios del Antiguo Egipto ( Belén, ya puedes ir ) porque aprender, lo que se dice aprender, no se va a aprender más que con Elizabeth Taylor haciendo de Cleopatra, pero si es interesante ver, sobre todo, las réplicas de los mil y un objetos olvidados tras las famosas máscaras o el famoso trono ( descrito, por un traductor cachondo, como representando a la reina "dando crema" ( sic ) al rey ).
Lástima de lo prohibitivo del precio.
Pero mirad que figuritas...incluyendo el Faraón/ caganer para el Pesebre de las próximas Navidades...

Gracias de nuevo, Mariko!