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viernes, 14 de noviembre de 2008

La polilla y la herrumbre


No acumuléis tesoros en la tierra, donde hay polilla
Y herrumbre que corroen, y ladrones que socavan y roban.

Pese a este encabezamiento bíblico y rígido, La polilla y la herrumbre ofrece poca moralina y ningún adoctrinamiento.
Una muchacha arriesga su futura felicidad conyugal con la promesa realizada a una amiga moribunda. Otra por querer demostrar a su amado que su cariño nada tiene que ver con el dinero de aquel.
Madres. Madres que quieren casar hijas a cualquier precio ( más insistentes aún que la señora Bennet, menos humorística, también ) y madres cuyos hijos, en su hidalguía, no tienen precio.

Llevaba tiempo en la mesita, pero por fin leí La polilla y la herrumbre... pese que todo acaba con un cierto nivel de satisfacción ( menor que en cualquiera de las obras de Jane Austen, con quien se compara a menudo a la autora, aunque yo percibo un clima más oscuro, más Henry James en un día malo...) el punto final deja, a la larga, un regusto amargo. Algo no ha ido bien; la satisfacción del deber cumplido se empaña...algo se corroe, nos han robado algo.

Con todo, es uno de esos libros que proporciona un alto grado de placer con el mero hecho físico de su lectura. Por tamaño, por papel, por número de páginas, por ritmo...Ideal para tardes tontas.

Mary Cholmondeley (1859-1925) nació y murió en Hodnet, Inglaterra, en el seno de una familia ligada al mundillo literario de su época. Es una de las autoras más representativas del movimiento feminista New Woman, muy importante también para la literatura de finales del XIX y comienzos del XX. Fue amiga de Henry James, quien admiró sus narraciones, resueltas casi siempre, en palabras de éste, con «un magnífico efecto final, nítido como un disparo». Una parte destacable de la obra de Cholmondeley, y con muchos seguidores, fueron sus relatos de corte fantástico, a veces incluso gótico. Sus primeros libros, Her Evil Genius (1886), The Danvers Jawels (1896), Let Loose (1890) o Diana Tempest (1893), alcanzaron buenas críticas y cierta resonancia entre los lectores, pero sería Red Pottage (1899) la novela que la haría famosa. Posteriormente daría a la imprenta obras como Prisioners (1906), The Lowest Rung (1908), La polilla y la herrumbre (1912) o After All (1913). En 1917 apareció su interesantísima autobiografía, Under One Roof.


«Me preguntaba a menudo sobre la verdad del amor, y durante algún tiempo estuve obsesionada con ser como aquellas dos protagonistas de La polilla y la herrumbre, la novela de Mary Cholmondeley: unas veces Janet, otras Anne; unas veces ingenua pero honesta, otras llena de generosidad, fortaleza y claridad.» Jean Rhys

«Yo, eso creía, me hallaba muy lejos de la sensibilidad formal de algunas de las novelas de Mary Cholmondeley, pero siempre me fascinaron libros como Red Pottage o La polilla y la herrumbre, porque sus mujeres tenían todas algo de las mujeres reales que yo me encontraba cuando salía de mi ambiente, y por las que tanta curiosidad sentía.» Virginia Wolf

Mary Cholmondeley; La polilla y la herrumbre. Cáceres: Editorial Periférica, 2008.
Trad. De Ricardo García Pérez. 201 p. 16 €
www.editorialperiferica.com

4 comentarios:

Cristina dijo...

Muy interesante. Desde hace tiempo tengo pendiente buscar y leer algo suyo. Y lo que dices suena bien, desde luego. A fin de cuentas es imposible igualar a Jane Austen.

La Abutrí de Getafe dijo...

Chuli,chuli...
Como siempre,Maelstron dá buenos consejos para amenizar los sueños...
Tendré que hacer más hueco en la mesita de noche.

roberta dijo...

Hola!

He conocido por casualidad tu blog y me ha gustado mucho. "La polilla y la herrumbre" es un libro delicioso, haces muy bien en recomendarlo.

Samedimanche dijo...

Gracias a todas!!