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Mostrando entradas con la etiqueta Paseos por el Amor y la Muerte.. Mostrar todas las entradas
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domingo, 17 de mayo de 2015

Girona, temps de flors.




Hoy voy a escribir poco pero a recomendaros mucho que visitéis Girona Temps de Flors.
No os desplacéis en vehículo privado porque es imposible aparcar ( el AVE desde Barcelona tarda 30 minutos y por 25 euros os lleva y os trae) y llevaros unos bocadillos porque los restaurantes se desbordan.
Haced acopio de vuestra capacidad de abstracción y de ignorar multitudes, id bien acompañados y disfrutad de un día mágico. Una celebración pagana disfrazada -de nuevo- de celebración popular.
Volveréis sonrientes y encantados.





















lunes, 28 de octubre de 2013

20 años sin Vincent Price.



Lo bueno de los mitos es que, aunque nos dejen, nunca desparecen.
20 años hace ya de la muerte del gran Vincent Price.
Perfecto caballero y perfecto loco peligroso, Price me ha regalado algunos de los momentos cinematográficos más maravillosos de mi vida y, ¿porqué no decirlo?, algunos de los más entrañables.
Aún siento ensancharse un huequecito en mi corazón cuando le veo en Eduardo manostijeras, cuando le oigo leer The Raven, cuando le pone rostro a sir Henry Baskerville.
Si hubiese podido elegir hubiese sido mi abuelo.





Fue sir Walter Raleigh en La vida privada de Elisabeth y Essex y el duque de Clarence en La torre de Londres. Lo vimos en Laura y en La canción de Bernardette, en Que el cielo la juzgue, en Los tres mosqueteros... luego llegó Roger Corman y lo coloreó como nadie al frente de las adaptaciones de E.A. Poe, después se perdió en la televisión hasta Michael Jackson y Tim Burton.
Y luego se fue, dejándonos momentos extraordinarios.










Vincent Price a los 18 años.



jueves, 24 de mayo de 2012

Museos y brujería.


Descubro por Dina y su estupendo blog Oltra Bitácora la existencia de este lugar tan encantador, el Museum of Witchcraft de Boscastle. Una excusa perfecta para visitar el norte de Cornualles.
Es curioso cómo me atraen esta especie de atracciones semi-mágicas y semi-culturales... supongo que la niña que hay en mi sigue viendo por el rabillo del ojo la misteriosa realidad de cuento de hadas que rodea la rutina diaria.
A la que puedo, visito cosas como el London Dungeon y las disfruto muchísimo. Supongo que tengo facilidad para aparcar mi incredulidad del siglo XXI.








En mi corta experiencia viajera sólo he tenido tiempo de visitar el New Orleans Historic Voodoo Museum, un timo como museo, pero una maravilla como pachanga turística lo que, a veces, es de agradecer. Lo ideal es visitar estos lugares con amigos crédulos y miedosos...








Añado a la lista de visitables el Salem Witch Museum, poco más que una tienda de disfraces de Halloween, pero con la particularidad de su auténtico emplazamiento histórico.




Para aquellos que, como a mi, os guste el mundo paranormal tanto como a Iker Giménez, propongo la revisión de Häxan (La brujería a través de los tiempos), la obra maestra de Benjamin Christensen que, desde 1922 nos viene helando la sangre.
Podéis descargarla aquí o recurrir a you Tube.
Felices escalofríos.



jueves, 10 de mayo de 2012

La conquista del oeste catódico...

Bueno, la televisión ya no es catódica pero tampoco es televisión en tono despectivo porque las series de televisión son, hoy por hoy, el nuevo cine. Liberadas, gracias a la tecnología, de los caprichos del aparato de televisión, las eternas tandas de anuncios y los horarios imposibles de las cadenas, las -buenas- series de televisión son un placer al alcance de cualquiera.
A mi me ha dado últimamente por el Oeste ( si es en mayúsculas es que es el americano). 
De pequeña ya había visto encantada producciones como La Conquista del Oeste,  Bonanza y, si me apuráis, La casa de la pradera. Pero de mayor tu visión del mundo cambia y, desencantada, agradeces que el universo televisivo se ensucie ( un poco).
Ahora el Oeste pasa por Deadwood y por Hell on Wheels.

La ciudad de Deadwood se asienta en Dakota del Sur, junto a las Black Hills y es mundialmente conocida por haber sido el escenario de la última mano de poker del famoso pistolero Wild Bill Hickok en la que llevaba la no menos famosa "Mano del muerto"; ases y ochos.



El la serie, por su parte, podemos vivir el desarrollo de una ciudad fronteriza entre la Biblia y la bebida, las minas y el Saloon, y muchas capas de humanidad en lo bueno y en lo malo.
Para conocer su historia de cerca, no dejéis de visitar The Historic Deadwood.





Deadwood


Y ahora estoy terminando de ver Hell on Wheells, que es el nombre que recibían los campamentos que seguían las obras del ferrocarril a lo largo de territorio americano para que a los trabajadores no les faltase de nada.
En Hell on Wheels seguimos milla a milla la construcción del ferrocarril, la difícil postguerra de la Independencia, los tira y afloja con la emancipación, los chinos y los indios, la emigración, los inicios del cine...todo como lujoso trasfondo de una lujosa historia de amor y venganza arrastrada desde los horrores de la guerra.





Un verdadero Hell on Wheels.

***

"I found as I passed through North Platte that the Indians had driven all the traders and miners in from the mountains," escribió el  Mayor Henry C. Parry de camino a Colorado. "And at North Platte they were having a good time gambling, drinking, and shooting each other."


***

Así que, entre esto, las últimas referencias de Oscar a los maravillosos libros de Willa Cather y que ya hace calor, he empezado mis vacaciones (mentales) y me estoy trasportando al Oeste.

Para leer sobre este mundo tan inabarcable como las praderas:
El poni rojo de John Steinbeck ( gacias, Toronto!) o Warlock y Bad Lands de Oakley Hall.
Yo de ti lo haría, forastero.

Y sobre la construcción del ferrocarril tenéis  toda la información del mundo en la Biblioteca del Congreso. Aquí, las fuentes para profesores. 
Y en lugares como estos:

¡Buen viaje!


martes, 20 de marzo de 2012

El Gran Casino del Tibidabo.


El asunto de Las Vegas Sands me tiene muy preocupada y/o divertida.
No hay bastante corrupción en este país, que pretendemos abrir la puerta a todo tipo de sobornos, chantajes y extorsiones, tráficos ilegales y mafias varias. ¿Qué se crearán muchos puestos de trabajo? Seguro, pero nos faltarán Joe Pesci's para ocuparlos.
Modernidades de lado, Barcelona ya contó en su momento con un verdadero Casino de los de antes. Lujoso y  elegante, el Gran Casino de la Rabassada observaba con aristocrática nariz la ciudad que se extendía a sus pies.





“Però això ni s’ho planteja, en Moisés Corvo, mentre puja la carretera de l’Arrabassada a les fosques en el tramvia que va del carrer Craywinckel fins al Casino. El trajecte dura quranta-cinc minuts i costa seixanta cèntims i una galipàndria. (...)
   El  casino de l’Arrabassada fa cinc mesos que és obert, des de juliol del present any, i està destinat a ser un referent europeu, o al menys aquestes eren les intencions dels inversors del projecte. A l’entrada s’amunteguen automòbils, cotxes particulars i el tramvia que arriba des de la ciutat, en un tràfec constant de vianants que es deixen enlluernar per la gran portalada metàl·lica, un cèrcol ferrat impressionant on s’hi llegeix La Rabassada Casino Atracciones i que està flanquejat per dues torres modernistes amb tocs neoàrabs ( està vist que fa les delícies de la societat benestant Barcelona). Les torres estàn coronades per una cúpula amb banderes inerts per la manca de vent. Homes d’esmòquing sota l’abric es fan acompanyar de les querides, que llueixen les joies que durant la setmana tenen amagades al piset, niu secret no tant d’amor com de sexe. Hi ha molt francès i alemany, i algun britànic, indianos i propietaris de fabriques tèxtils que han fet quatre duros amb els uniformes de l’exercit.” 

Pastor, Marc. La mala dona. Barcelona: La magrana, 2008. p. 157-158.




 * Si queréis saber más, no podéis perderos este magnífico reportaje: http://www.fotosdebarcelona.com/docs/CasinoRabassada-ESP.pdf



viernes, 16 de septiembre de 2011

Se acabó París ( por ahora )



Para finalizar este periplo virtual por la Ville lumière, dos preciosos enclaves dedicados a los ausentes.
Primero, el cementerio de Passy.
Si aprovecháis la visita al Trocadero o al Arco de triunfo podéis asomaros a este semidesconocido rinconcito parisién que permite una vista inusitada de la Torre Eiffel . En The Dark House os lo muestran en todo su esplendor. Yo me conformo con enseñaros un par de sus inquilinos más ilustres: Fernandel y Claude Debussy.






Y, para disfrutar de animales desaparecidos en un escenario victorianísimo, no podéis dejar de visitar el Museo Nacional de Historia Natural de París, situado en pleno corazón del Jardin des Plantes y, sobre todo, la Gran Galería de la Evolución. Ésta se encuentra desplegada en un edificio de hierro y madera abierto en toda su altura, envuelto en galerías desde las que se puede observar un gran desfile de animales, sentarse un ratito a descansar en estupendas sillas de cuero o curiosear sobre especies extinguidas como un Doctor Moreau cualquiera. Merece cada euro del precio de la entrada.

  



Como punto final a los comentarios de esta breve pero intensa visita a París, os dejo con algunos de los animales más alegres de la exposición.
Ya estoy deseando volver a coger las maletas...








martes, 6 de septiembre de 2011

Paris IV: el muerto al hoyo y el vivo al bollo.




Comer y beber es importante tanto para cogerle el ritmo como para seguirselo a una ciudad como París.
La magnífica gastronomía francesa coloca su pabellón bien alto gracias a las maravillosas chouquettes y a la repostería en general. Sus reputados vinos ni los probamos... pero a su limonada de Barbapapás no había quien se resistiese.





Además, el mágico momento del desayuno es muy práctico a la hora de ponerse a repasar los planes del día. Nuestra intención era visitar las catacumbas, pero una cola mortal nos llevó a pasearnos por el cercano cementerio de Montparnasse.
Monumentalmente no es gran cosa comparado con otros camposantos parisienses, pero algunos de sus ilustres huéspedes bien valen una visita: Sartre y DeBeauvoir, Jean Severg, Serge Gainsboroug, Baudelaire o Alfred Dreyfuss están enterrados allí.






Mucho más elegantes, los salones de té de La Durée, de los que no me canso de hablar.
Ésta es la sala del piso inferior del establecimiento de la rue Bonaparte, pero tampoco hay que perderse la del piso superior. Tomarse un té y probar sus delicadísimos macarons, o su tarta Passion framboise, o sus milhojas...en la foto, macarons de frambuesa y de noix de coco. Im-presionante.
De momento, y a falta de visita, probad con este vídeo.





jueves, 28 de octubre de 2010

Visita al Cementerio...y encuentro con Tommy Atkins.

Ya sabeis que soy una ran aficionada a visitar cementerios con algún interés histórico,artístico o botánico. Pero por estas fechas ni se me pasa por la cabeza acercarme a ver a las abuelas limpiar nichos y poner flores de plástico.

Así que, por Todos los Santos, cementerios sobre el papel.

De entrada, leyendo Johnny y los muertos, del siempre ligero y divertido Terry Pratchett, descubro una explicación de porqué a los soldados británicos se les llamaba "Tommies" y que, a falta de ser contrastada, os copio aquí mismo:



"Durante la gran guerra (...) cuando alguien se alistaba en el Ejército tenía que rellenar la cartilla (...) El nombre, la dirección y todo eso. Y para ayudar a hacerlo, el Ejército elaboró una especie de guía, y en la guía, en el lugar en el que ponía "Nombre", pusieron "Thomas Atkins". Era un nombre como cualquier otro. Sólo servía para mostrar dónde había que escribir el nombre. Podrían haber puesto "John Smith". Pero...bueno, se convirtió en una especie de broma. Tommy Atkins pasó a significar soldado de a pie..."

Del porqué a los alemanes se les conocía como "Jerries" no sabemos nada aún...
Y, sin salir del cementerio inglés como refugio adolescente, recomendaros una visita al que Neil Gaiman ideó para proteger al pequeño Nadie de las ansias asesinas de un extraño y siniestro cónclave misterioso.
Ambas, lecturas muy recomendables entre libros más "farragosos".


Ilustración original de Dave McKean y preciosa portada de la edición polaca.


Ya con peores intenciones, podemos adentrarnos en el oscuro cementerio de Midiam, ideado por la macabra mente de Clive Barker para otorgar asilo al monstruo que todos llevamos dentro...cuando sale. Incluso a mi me da cierto reparo acercarme...y suerte que se llevó a la pantalla en los primeros noventa y ahora da un poco de risa. Pero poco.

Evitad los autobuses atestados de ancianitas.

Contemplad el cementerio desde debajo de la manta.





Pratchet, T.; Johnny y los muertos. Traducción de Albert Bitó i Godina. Timun Mas. Barcelona 2010. p. 99.

Gaiman, N.; El libro del cementerio.Tradución de Mónica Faerna. Roca Editorial. Barcelona, 2009.

Barker, C.; Cabal. La Factoría de Ideas. Madrid, 2010.