Translate

domingo, 9 de septiembre de 2012

Y, finalmente, Brujas.

Vistas variadas del canal

Tiendas Navideñas, una de las bazas de Brujas.




Poco os puedo decir sobre Brujas.
De entrada parece un poco El Poble Espanyol con tanta casa monumental encerrada entre muros y agua, tan aparentemente ajena a la vida real, tan llena de turistas...
Si os quedáis a dormir intramuros podréis observar la curiosa migración del visitante: mucha gente opta por ir a pasar el día a la ciudad (las cortas distancias y una buena red de ferrocarriles hacen sencillo trasladarse a cualquier parte desde bruselas, por ejemplo) y si te acercas a la Plaza Mayor ( Markt, aquí una webcam) a eso de las diez verás a las hordas turísticas acercarse desde las calles más cercanas a la estación. De la misma manera, llegadas las 7 de la tarde, se retiran hacia sus ciudades lanzadera dejando Brujas sumidas en la paz del crepúsculo.
Y es entonces cuando la ciudad muestra su lado cotidiano. Ves a sus habitantes ir de copas, de conciertos, pasear...y te das cuenta de que, a pesar de su apariencia de aislamiento, la ciudad está muy viva.
Y es, desde luego, muy hermosa.
Recomiendo pasear por sus calles sin más mapa que el perímetro que marca el canal.
Así, además de ver espacios tan increíbles como la Basílica de la Santa Sangre (Heilig Bloedbasiliek) y su preciosa y colorida restauración decimonónica (previo pago y cola, también se puede contemplar unas gotas de la sangre de Cristo) o el Gruuthusemuseum (un edificio del siglo XV con objetos antiguos de uso cotidiano, desde moldes para gofres a gafas del XIX y una capilla privada que otorga unas vistas excepcionales de la vecina iglesia de Nuestra Señora), podréis descubrir que, para lo pequeña que es, la ciudad cuenta con un más que considerable número de tiendas de Navidad y disfrutar de miles de rincones preciosos.







domingo, 2 de septiembre de 2012

En Gante.

Por las calles del Patershol



Cometimos el error de programar un solo día en Gante. Porque es pequeña, porque es una ciudad universitaria, por lo que fuere. 
Y es que la ciudad, pequeña, universitaria y todo, bien merecía algún día más porque pasearla es un placer.
Bajo un cielo encapotado, muestra la belleza de sus calles y canales.






En Gante se entremezclan más las zonas históricas, monumentales, comerciales y vitales, lo que la hace muy amena y entretenida. Lo mismo miras ropa, que compras Compeed Ampollas que visitas el Belfort o la Catedral de San Bavón y ver La adoración del cordero místico de van Eyck. 
Igual averiguas quién fue San Bavón, como te tomas unas cervezas, unos mejillones o un gofre,  disfrutas del panorama desde el Puente de San Miguel o de las callejuelas del Patershol,  tomas un barco en los muelles de Graslei (muelle de las Hierbas) o Korenlei ( muelle del Grano) o visitas el Castillo de los Condes de Flandes.
Así que a pasear y cuidado con los tranvías que acometen a traición.


El Belfort.


Los muelles de Graslei y Korenlei