Los libros saben que en casa se les tratará bien, así que se ponen en mi camino en cuanto surge la oportunidad.
Esta vez, en la cubeta de los avandonados del Centro Cívico al que voy a hacer Yoga, estaba -mirándome con ojitos tiernos - una edición de Peter Pan ¡de 1925!. La gente lo tira todo...
Así que le di un botón, me ofrecí a coserle la sombra y las cubiertas ( el pobre venía un tanto desencajado...Nunca Jamás está lejos ). Y aquí está, junto a otros Peter Pan, Alicia o El Mago de Oz. Sé bienvenido a mi morada, que diría el Conde...
Y hablando de El Conde, mirad que me regaló un amigo que tenemos en común...Una maravillosa ( pulp y kistch, si señor ) adaptación de Drácula al cómic, cargadito de...¡¡Pop - ups!!!.
Edita SM
¡ Con qué poco se hace feliz a un alma cándida!
